Cabanyal lleva a la cerámica la memoria de un barrio abierto al Mediterráneo, reconocible por el color de sus fachadas y la riqueza de sus pavimentos. La colección parte de los históricos mosaicos hidráulicos de las viviendas valencianas y reelabora sus motivos geométricos y florales con una sensibilidad actual. No reproduce el pasado: lo hace avanzar mediante composiciones capaces de aportar ritmo, identidad y emoción a la arquitectura. Cada diseño funciona por sí mismo o se integra en superficies de mayor escala. Cabanyal demuestra que el patrimonio puede evolucionar y convertirse en una herramienta viva para crear interiores con alma.